Familias españolas adelantan las clases particulares a la etapa de primaria y el gasto crece un 56%

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El mercado de las clases particulares en España ha cambiado de perfil: aunque la proporción de hogares que recurre a este apoyo escolar se mantiene estable, el coste para las familias ha subido de forma notable y el foco del crecimiento se ha trasladado hacia edades más tempranas. Así lo refleja el informe de EsadeEcPol elaborado por Lucas Gortazar y Juan Manuel Moreno sobre la llamada «educación en la sombra».

Más gasto, mismas familias

El estudio muestra que un 47% de los hogares con escolares contrata clases particulares, una tasa similar a la de años anteriores. Sin embargo, el volumen económico que mueve el sector se ha disparado: pasó de 1.691 millones de euros en el curso 2019-2020 a 2.782 millones en 2023-24.

Ese aumento equivale a un crecimiento nominal del 65% y del 38% en términos reales, descontando la inflación. Los autores atribuyen buena parte de la subida a que las familias han contratado clases durante más meses en el curso 23-24 que en el año marcado por la pandemia.

Primaria, el nuevo epicentro del mercado

El informe identifica un cambio importante en la distribución por etapas: el mayor impulso se concentra ahora en Primaria. El gasto medio anual por alumno en esa etapa creció de 200 euros en 2019-20 a 313 euros en 2023-24, en euros constantes de 2020, un incremento real del 56%, el mayor entre todas las etapas.

Alumnos de primaria en clase de estudio colaborativo
El gasto en clases particulares de primaria creció un 56% entre 2019-20 y 2023-24.

Además, la proporción de familias que contratan apoyo en Primaria sube 4,4 puntos, hasta el 50,5%. Para los autores, este patrón sugiere que las familias están anticipando la inversión educativa a edades más tempranas.

Bachillerato sigue acaparando desembolso por alumno

En Bachillerato la fotografía es distinta: continúa siendo la etapa con mayor gasto medio por alumno —402 euros anuales—, pero su crecimiento es más moderado. El incremento real respecto a 2019-20 fue del 24% (desde 323 euros) y la participación familiar en esta etapa cayó casi cinco puntos, del 55,9% al 51,4%.

En conjunto, el gasto medio por alumno en el sector subió de 229 a 308 euros constantes.

Del refuerzo curricular a idiomas y artes

Otro cambio relevante es el destino del gasto. El crecimiento ya no se concentra tanto en materias básicas —matemáticas, lengua o ciencias— sino en ampliar oportunidades formativas: idiomas y enseñanzas artísticas.

Estudiante practicando idiomas con materiales educativos
El gasto en idiomas aumentó un 43%, superando el crecimiento en materias curriculares básicas.

En cifras, el gasto medio por alumno en idiomas pasó de 97 a 139 euros constantes (un alza del 43%). En enseñanzas artísticas subió de 36 a 59 euros, un 63% más. Por su parte, las materias curriculares básicas aumentaron de 89 a 107 euros, cerca de un 20%.

Los autores apuntan que, en algunas comunidades con lengua cooficial o programas bilingües, parte del gasto en idiomas responde a una necesidad de refuerzo para seguir el currículo en una lengua vehicular distinta de la familiar. En esas áreas el gasto en idiomas llega a 162 euros por alumno, por encima de la media estatal.

Quién gasta más: extremos de renta y diferencias territoriales

El crecimiento del gasto no es homogéneo por nivel socioeconómico. Las subidas más intensas se concentran en los dos quintiles más bajos y en el más alto.

Así, el gasto medio anual pasa de 123 a 201 euros en el quintil más pobre; de 187 a 292 euros en el segundo; y de 328 a 444 euros en el quintil más rico. En cambio, los tramos intermedios presentan avances moderados o prácticamente planos.

La participación también varía: en el quintil más bajo aumenta del 30,3% al 34,1%, y en el más alto del 60% al 63,7%. Según el informe, en los hogares de menor renta una parte creciente del gasto tiene carácter compensatorio —para no quedarse atrás—, mientras que en los de mayor renta predomina la búsqueda de ampliar oportunidades.

Mapas con disparidades

En el plano territorial, el País Vasco lidera tanto la participación (61%) como el gasto medio por alumno (474 euros). Le siguen Catalunya (53% y 412 euros) y Castilla y León (58% y 340 euros). En Madrid, la participación es menor (36%) y el gasto medio se sitúa en 254 euros.

El motor de estas diferencias regionales es, de nuevo, el gasto en idiomas: 268 euros por alumno en el País Vasco, 200 en Castilla y León, 164 en Catalunya y 129 en Madrid.

Familias extranjeras: menos participación, más inversión en idiomas

Las familias de alumnado extranjero recurren menos a las clases particulares que las españolas (30% frente a 49%), pero han incrementado con fuerza su gasto, sobre todo en idiomas. Entre 2019-20 y 2023-24, su desembolso en idiomas pasó de 31 a 87 euros por alumno, casi triplicándose en términos reales y representando alrededor de la mitad del gasto total de estas familias en apoyo educativo.

Una mirada final: espejo y sombras del sistema

Los autores concluyen que las clases particulares funcionan tanto como «sombra» del sistema educativo —cubriendo lagunas, la presión de los exámenes o efectos de políticas— como su «espejo», porque reflejan estrategias familiares y desigualdades. Por eso, señalan, el debate sobre la regulación del mercado debe distinguir entre la demanda que responde a carencias del sistema, la vinculada a la presión selectiva y la orientada a la diferenciación social.

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