Un siglo formando personas: La Salle Bonanova va más allá de educar estudiantes

Mostrar resumen Ocultar resumen

Con más de un siglo de trayectoria, La Salle Bonanova mezcla la herencia lasaliana con propuestas pedagógicas en constante renovación. El colegio presenta un proyecto educativo que aspira a formar personas comprometidas y preparadas para afrontar los retos sociales, tecnológicos y éticos del presente.

Tradición con mirada actual

La identidad del centro parte de una visión humanista y cristiana heredada de San Juan Bautista de La Salle. Su misión es educar de manera integral: no solo transmitir saberes, sino acompañar el crecimiento moral, social y emocional del alumnado.

Ese propósito se traduce en un énfasis claro en la justicia y la solidaridad como ejes formativos, entendidos como capacidades para transformar el entorno desde el compromiso.

Pilares pedagógicos

El proyecto educativo se apoya en varios elementos prácticos. La atención personalizada es uno de ellos: tutorías individuales, seguimiento psicopedagógico y una comunicación activa con las familias sitúan al alumno en el centro del proceso.

Tutorización individual entre docente y alumno en un aula
La atención personalizada se realiza mediante tutorías y seguimiento psicopedagógico.

Al mismo tiempo, el centro apuesta por metodologías basadas en la evidencia. El trabajo cooperativo, los proyectos interdisciplinarios y el modelo conocido como NCA convierten las aulas en espacios participativos que impulsan el desarrollo cognitivo, afectivo y social.

La formación en valores se implementa mediante iniciativas concretas, entre las que destaca el programa KiVa para la prevención y reparación del acoso escolar, y diversas propuestas de voluntariado que vinculan el aprendizaje con la responsabilidad social.

Innovación tecnológica con criterio

La Salle Bonanova incorpora herramientas digitales y proyectos STEAM, además de una integración crítica de la inteligencia artificial. La tecnología se emplea siempre desde un enfoque pedagógico que prioriza la creatividad y la autonomía del estudiante, así como la protección de sus derechos digitales.

Alumnado trabajando en robótica en un laboratorio STEAM
Proyectos STEAM y espacios de laboratorio fomentan la creatividad y la autonomía.

La apertura internacional y el aprendizaje de idiomas forman otra dimensión esencial del colegio: desde Infantil se fomentan lenguas extranjeras, con opciones de certificación como Cambridge, DELF o Goethe, intercambios con centros de la red La Salle y programas de alto rendimiento internacional.

Un modelo adaptado a cada etapa

Inspirado en la neurociencia, el modelo pedagógico reconoce distintas formas de aprender y se ajusta por etapas. En Educación Infantil predominan los espacios que invitan a la exploración; en Primaria, los seminarios y talleres facilitan una mirada interdisciplinar sobre el conocimiento.

Durante la ESO, aumenta el protagonismo del alumnado mediante trabajos cooperativos, experimentación en laboratorio y metodologías activas, entre las que figura el Aprendizaje-Servicio. El Bachillerato ofrece tres itinerarios —Nacional, Internacional y Batxibac— como cierre de un recorrido orientado a la indagación y al pensamiento crítico.

Convivencia y bienestar

La prevención del acoso y el cuidado emocional son ejes prioritarios. Además de KiVa, el centro cuenta con una comisión de convivencia, dinámicas de interioridad y la acreditación en el programa “aquíprou-bullying”.

El colegio también trabaja para consolidarse como referencia en la protección de los derechos de la infancia reconocidos por UNICEF, incorporando ese marco en sus prácticas educativas.

Instalaciones y actividades

Las infraestructuras responden al proyecto: aulas adaptadas a metodologías activas, laboratorios STEAM, espacios de interioridad, zonas verdes y un pabellón polideportivo con piscina.

Servicios complementarios como comedor con menús equilibrados, gabinete psicopedagógico, enfermería y acogida matinal respaldan la vida escolar. Además, una oferta variada de actividades extraescolares —música, teatro, robótica, idiomas— y una tradición deportiva de más de tres décadas fomentan talentos y hábitos saludables.

Retos y prioridades de futuro

Entre los desafíos que identifica el centro figuran la adaptación a los cambios sociales y tecnológicos, con especial atención a la incorporación ética de la inteligencia artificial y la defensa de los derechos digitales.

También se plantea profundizar en el cuidado emocional de estudiantes y docentes, ampliar alianzas internacionales y reforzar la sostenibilidad y la responsabilidad social mediante proyectos vinculados a cuestiones globales como el cambio climático y la justicia social.

Balance

Fiel a su legado y abierta a la innovación, La Salle Bonanova mantiene un proyecto que combina formación académica, compromiso ético y cuidado de la persona. Su objetivo sigue siendo preparar a jóvenes capaces de incidir positivamente en la sociedad.

Da tu opinión

★★★★★

Sé el primero en valorar esta entrada
o deja una reseña detallada



Learning Review España es un medio independiente. Apóyanos añadiéndonos a tus favoritos de Google News:

Publicar un comentario

Publicar un comentario