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Las oposiciones para el cuerpo de maestros en Asturias han registrado un número muy alto de suspensos, en gran parte por errores formales en los exámenes. La Consejería de Educación apunta a fallos en la redacción, la comprensión lectora y la puntuación como causas principales.
Errores detectados y nueva penalización
En las correcciones se encontraron incluso palabras mal escritas como «Abances», «surga» o «llendo», además de problemas de sintaxis y puntuación. Según la propia convocatoria, este año se introdujo de forma explícita la penalización por faltas de ortografía: se descuentan 0,2 puntos por cada error, con un máximo de 1 punto en pruebas valoradas de 0 a 5 y de 2 puntos en las de 0 a 10.
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Los tribunales, dicen fuentes consultadas, han mantenido una actitud de corrección razonablemente indulgente; aun así, la acumulación de errores ha pesado en el cómputo final. En palabras de algún miembro del tribunal, «hemos visto auténticas burradas».
Asistencia y abandono
La Consejería puntualiza que más de un 30% de los inscritos o no se presentó a la prueba o abandonó el aula antes de transcurridos quince minutos. En algunas especialidades con mayor concurrencia, ese porcentaje sube hasta más del 43%.
Reacciones sindicales: reclamaciones y sensación de indefensión
Los sindicatos han criticado la gestión del proceso. CCOO denunció lo que calificó de «oscurantismo» y señaló que la publicación de las calificaciones dejó a buena parte de los aspirantes en situación de «indefensión», al no permitir revisar la primera prueba antes de la fase siguiente.
CSIF ha calificado de «vergonzoso y lamentable» que quienes quedan eliminados no tengan, de facto, la posibilidad efectiva de plantear reclamaciones por errores materiales o de transcripción entre ambas pruebas.
Respuesta de la Consejería
La administración autonómica recuerda que la revisión de la primera prueba se realiza de forma conjunta al terminar la segunda, y defiende que este sistema evita problemas de calendario. Según la Consejería, revisar antes provocó en convocatorias previas «un ajuste demasiado comprometido» a la hora de publicar listados y comenzar el curso.
No obstante, el departamento asegura que, si durante la fase de reclamaciones final se detecta un error y la alegación prospera, el opositor afectado podrá ver retrotraída su situación y continuar el proceso como si hubiera obtenido la calificación correcta en su momento.
Además, la Consejería ha anunciado que estudiará en profundidad el origen de estos resultados y consultará a distintos agentes de la comunidad educativa para introducir mejoras en futuras convocatorias.
Plazas y consecuencias para los aspirantes
La consejera Eva Ledo ha insistido en que un menor número de candidatos que pasen a la segunda prueba no implica, en principio, que no se cubran las plazas convocadas. Según Ledo, las programaciones y las unidades didácticas presentadas por quienes avanzan muestran un nivel adecuado, por lo que confía en que las vacantes puedan ser adjudicadas.
Además, participar en el procedimiento con la titulación exigida sitúa a los aspirantes en las listas mediante las que posteriormente se cubrirán sustituciones y puestos en interinidad.
Los diferentes tribunales han expresado su pesar por la situación, al considerar que los examinados son quienes formarán a las próximas generaciones.












