A través de este artículo le acercamos algunos consejos recomendados por profesionales de la educación a la hora de crear contenidos e-Learning.
¿Le ha pasado que al finalizar un curso online los alumnos sienten que no aprendieron cómo aplicarlo en su rutina de trabajo? ¿O que no lograron los objetivos propuestos por el curso y previstos por ellos antes de iniciarlo? Para evitar esto, en primer lugar es necesario conocer cómo aprenden las personas, para luego centrarnos en qué enseñamos y cómo lo hacemos.
Beatriz Fainholc, Directora de CEDIPROE, asegura que no existe una teoría general del aprendizaje, sin embargo "es central identificar los mecanismos socio cognitivos indispensables para que ocurran cambios conscientes en una persona que aprende". Si conocemos el estilo de aprendizaje de los participantes de un programa de formación, le permitimos al facilitador "direccionar las acciones que contribuyan a un mejor aprendizaje, y que el participante se mantenga interesado en el programa", añade Amancio E. Ojeda, Presidente de Alianzas de Aprendizaje.
Joe B. Wilson, en el libro Cómo aplicar técnicas de formación que garanticen el éxito, destaca una lista de principios del aprendizaje en adultos que se resume así: los adultos deben querer aprender, y aprenden sólo lo que consideran necesario, lo hacen mediante la práctica y combinando diferentes métodos de formación.
Teniendo en cuenta esto, ¿cómo logramos que un aprendizaje perdure en el tiempo? Marcos Lerche, Director General de Tercer Término, nos orienta sobre las principales razones por las que las personas NO disfrutan de un curso on line.

También debemos poner énfasis en desarrollar materiales con lenguaje sencillo para que el participante se sienta parte del seguimiento del contenido. Amancio Ojeda recomienda "agregar actividades de reflexión, de acción, de aplicación, imágenes y colores. Promover que los participantes consigan una pronta aplicabilidad en su realidad a través de asignaciones útiles. Buscar la manera de crear una comunidad de aprendizaje activa que permita la interacción, el trabajo en equipo (virtualmente) y sobre todo el compartir los aprendizajes y los logros".
Muchos prejuicios pueden aparecer a la hora de estudiar a distancia. Por esta razón Nancy Piriz y Susana Trabaldo, Directoras de Net-Learning, remarcan que para evitar una experiencia de bad e-Learning es necesario saber cómo evitar la pasividad y receptividad del estudiante, y tener en claro cómo generar simulaciones realistas.
Para evitar una experiencia de bad e-Learning es necesario saber cómo evitar la pasividad y receptividad del estudiante, y tener en claro cómo generar simulaciones realistas.
Los cursos deben ser desarrollados junto a los clientes, ya no sólo para ellos. Debemos tener como punto de referencia las necesidades y solicitudes que nos ha hecho; trabajar pensando tanto en lo que debe aprender como en el hecho de que disfrute el curso en su totalidad. Para esto es primordial, como aseguran las especialistas, construir una historia que recree lo mejor posible una situación real de trabajo donde el alumno ponga en práctica sus conocimientos y tome decisiones.
Vale resaltar lo que señala Javier Martínez Aldanondo, Gerente División de Gestión del Conocimiento de Catenaria, en el artículo Contenidos en e-learning: el rey sin corona (por ahora)1, acerca de cuáles cree son las equivocaciones más habituales al diseñar contenidos:Otro punto a destacar es lo que menciona Walter Franchini, Director Ejecutivo de GeminisNet, respecto a no abusar de las animaciones en flash ya que "atan" a la persona al PC. "Lo ideal es generar diferentes píldoras de aprendizaje que se puedan administrar en distintos momentos del día". Añade que es necesario delinear el curso para que sea abordado como "porciones", con diversos elementos que conjuguen una unidad de aprendizaje. "Por ejemplo: vídeos, animaciones cortas, contenidos debidamente fraccionados y dosificados, etc., lo cual le permitirá una mejor autoadministración del tiempo para alcanzar los conocimientos esperados en la planificación".
Recordemos que poseemos cinco sentidos y, cuantos más de ellos apliquemos, más facilitaremos la labor de aprendizaje. No descuidemos la utilización de entornos amigables y propiciemos experiencias significativas y herramientas útiles, acompañado al estudiante con tutorización, seguimiento y evaluación constante; de esta manera se evitará la desmotivación de su parte.
1 http://www.uoc.edu/dt/20126/index.html

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