La idea detrás del Story Centered Curriculum(SCC) es que un programa de formación debiese contar una historia. En esa historia, el estudiante desempeña uno o más papeles y esos papeles deben ser los que suceden normalmente en dicha historia. El programa de formación se diseña para que el estudiante aprenda cómo a hacer algo y no solamente para que “sepa” algo.
Las historias han formado parte de la conciencia humana desde hace mucho tiempo. Las personas cuentan historias, y las historias que cuentan dicen mucho sobre quienes son. Las personas escuchan historias y recuerdan aquellas con las que se identifican profundamente. Y, las personas viven historias. Las historias que viven se convierten en parte de ellos de forma indeleble. Mientras podemos olvidarnos fácilmente de todos los detalles de un curso tradicional que hicimos en el colegio, resulta imposible olvidarnos de los papeles que hemos desempeñado en nuestras experiencias de la vida real, especialmente cuando esos papeles se extendieron durante mucho tiempo y tuvieron un importante impacto emocional en nosotros. Sin embargo, consideramos que enseñar es transmitir información (que inocentemente llamamos conocimiento) a través de clases donde el profesor "explica" cosas a sus alumnos. La misión de los alumnos es memorizar dicha información. Para saber si la han memorizado adecuadamente hacemos unos tests de memorización de información que llamamos "exámenes". Hay casos donde la formación incluye ejercicios de aplicación de los conocimientos memorizados. La realidad es diferente, los exámenes no se hacen en papel, el mundo, la vida con sus retos es suficiente examen, de hecho es el mejor examen. Nuestra vida es de por sí una historia, llena de personajes con quienes nos relacionamos, roles que desempeñamos, decisiones que debemos tomar, etc. Los problemas no se pueden comprender intelectualmente, hay que vivirlos. En la vida las cosas no son tan sencillas como en un examen, no hay respuestas correctas, hay cosas que funcionan y cosas que no.
La información no produce conocimiento si no hay práctica. Por tanto la memorización sin correspondiente experiencia no sirve de nada. ¿La vida es racional? ¿Las situaciones en que nos vemos envueltos tienen una explicación racional y una solución racional? Entonces ¿El aprendizaje debe ser sólo racional, intelectual? El conocimiento lo construye cada individuo a través de su experiencia cotidiana y no lo pierde al compartirlo. Para convertirse en un experto en un determinado campo, es imprescindible experimentar, acumular experiencia, acumular casos. Por eso un experto acaba siendo casi una especie de mago, un repositorio de casos, capaz de predecir lo que ocurrirá en determinadas situaciones simplemente por que ya las ha vivido.
El argumento central es que la buena educación exige buenas historias y no solamente historias que a uno le puedan contar. La buena educación descansa sobre la creación de las historias en las que el alumno puede participar y sentirse profundamente vinculado. Esto significa que esas historias deben incluir a otras personas que estén desempeñando papeles con los que el alumno tendrá que lidiar en del trabajo, y que los papeles que el alumno desempeña deben relacionarse con los roles actuales o futuros que se propone jugar en su carrera.
El SCC está fundamentalmente basado en metas. Las metas deben ser las que un alumno ya tiene, relacionadas con actividades y proyectos actuales o futuros del trabajo.
El SCC también está principalmente basado en actividades. Las tareas que forman parte del SCC deben relacionarse con las metas que tiene el alumno y deben constituir las tareas que enfrentan las personas que desempeñan los roles que el alumno jugará cuando termine la formación. Así, un SCC se compone de una serie de tareas de la vida real que abarcan la mayor parte del trabajo hecho por el alumno, y de una serie de acontecimientos que interrumpen o incrementan de vez en cuando esas tareas.
Cuando tomamos la decisión de entrenar a un grupo de personas, es porque tenemos indicadores y métricas concluyentes que nos dicen que el problema que tenemos se resuelve con formación. Estos son 5 pasos a tener en cuenta:
Lo que ocurre es que determinar estos elementos no es suficiente si la metodología que empleamos para diseñar las experiencias de aprendizaje es la que tradicionalmente se utiliza en la formación tradicional y en la mayoría de proyectos de e-learning. La formación que no consiste en repetir experiencias, es una perdida de tiempo. Aprender HACIENDO es más caro y, en el caso del e-learning, no permite usar la web como medio masivo de distribución ni poner cientos de alumnos frente a un instructor como ocurre en universidades, escuelas de negocios y empresas. Pero la alternativa de continuar entregando toneladas de información y datos a los alumnos y creer que por esa razón serán capaces de cambiar de cambiar sus creencias y conductas es simplemente un engaño.
Cada currículum debería contar una historia y en ese caso las preguntas son:
“No puedes enseñar nada a ningún hombre. Solo le puedes ayudar a que lo encuentre por si mismo", Galileo.
La lógica del SCC es un nuevo enfoque que consiste en construir simulaciones basadas en learning by doing pero a costes razonables y con las siguientes características:
¿Y cómo podemos hacer el aprendizaje más atractivo para participantes y tutores?
El SCC implementa un Modelo de Aprendiz virtual en el que el alumno está en “un trabajo” y:
Continuar: 5. ¿Cómo construyo un SCC?
Temario:
1. La fábula de los cazadores de dragones
2. ¿Las personas son nuestro principal activo?
3. Aprender: la habilidad clave en la sociedad del conocimiento
4. Porque el SCC
5. ¿Cómo construyo un SCC?
6. Algunos ejemplos
7. Conclusiones

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