Entrevista a Iñigo Babot
La necesidad de una alianza que favorezca a la inversión desde diferentes sectores en el aprendizaje online, pero sin interferencia mutua, es lo que plantea desde España Iñigo Babot en el libro "E-learning Corporate Learning", para el desarrollo de este campo de la educación virtual.
Como fruto de un intenso trabajo en red donde participaron 19 expertos en e-learning de nueve países es que el actual director general de GeoPlaneta S.A. -editorial multimedia del grupo Planeta-, Iñigo Babot, desarrolló la publicación "E-learning Corporate Learning".Internet, la televisión digital interactiva, la teleconferencia y los costos reducidos de los modernos sistemas de información, en general, abren un amplio abanico de posibilidades antes inexistentes para la enseñanza y que complementan, de forma extraordinaria y muy potente, las actuales herramientas docentes. Este libro abarca dichos temas y, en concreto, se centra en e-learning (la enseñanza electrónica a distancia).
El objetivo básico de Babot, quien también es Ingeniero Industrial Superior, Licenciado en Ciencias Químicas e Ingeniero Químico Superior, es dar a conocer diversas experiencias y los resultados correspondientes de lo que él considera una verdadera revolución educativa, el aprendizaje en línea.
Con un perfil enfocado claramente hacia el campo corporativo, Babot enmarca desde su punto de vista la necesidad de crecimiento del campo de e-learning a partir de la inversión como resultado de una alianza entre los sectores estatales, empresariales y de la sociedad civil, pero "dejándose trabajar sin interferencias mutuas".
En este sentido, apuntó a que las empresas privadas latinoamericanas deben invertir mucho más en infraestructuras básicas. Esto es fundamental, ya que el desarrollo en este campo no depende de intereses políticos y responde más a criterios puros de eficacia. Así, no habrá una dependencia de los empresarios privados en el Estado para el desarrollo de tecnologías y contenidos, permitiéndoles generar su propio crecimiento.
Desde su análisis, cada vez es más necesaria la formación continua y el reciclaje de cualquier organización o profesional que quiera ser competitiva en el siglo XXI. E-learning es un canal óptimo que permite una flexibilidad e individualización de la docencia que la hace plenamente compatible con las exigentes condiciones de trabajo actuales, sin perder productividad.
Babot, quien también es colaborador de Infonomía.com, profesor Asociado de Nuevas Tecnologías URL, profesor titular del ICT, coordinador general y profesor titular de Dirección General en el Master in Advanced e-Management del IQS (URL), respondió a LEARNING REVIEW algunas preguntas sobre el campo del aprendizaje online.
¿Cómo cree que avanzará el e-learning en unos años, teniendo en cuenta que en la actualidad se lo considera una verdadera revolución educativa?
Lo veo muy bien. En la comunidad científica y en el mundo empresarial, ya se va superando el síndrome de que todo lo que lleva una "e" adelante, suena peligroso o soñador, y eso permite verlo todo con mayor objetividad y una perspectiva más clara. Así, e-learning (y, sobre todo, el blended learning), empiezan a considerarse como lo que son: una de las dos mayores revoluciones educativas del último milenio (la primera fue el nacimiento de las universidades, en el siglo XIII). Es un modelo docente potentísimo y se irá adoptando e implantando en muchísimas organizaciones, poco a poco (eso sí), pero irreversiblemente.
¿Hacia qué sectores del mercado del aprendizaje online apuntó cuando publicó "E-learning Corporate Learning"?
Sobre todo al mercado de educación continua para profesionales, al de la formación corporativa. Es el que más rápido lo adoptará y para el que sus múltiples ventajas se harán más evidentes. Creo que la formación virtual para corporaciones será la locomotora que tire del resto de sectores de mercado.
¿Cuáles considera Ud. que son las ventajas e inconvenientes para la implementación del e-learning?
Como ventajas principales: eficacia docente real, flexibilidad, interactividad, bajo costo y conectividad global. Como principales inconvenientes: frialdad de la interfase y gran necesidad de autodisciplina por parte de los alumnos.
¿Desde Europa, cómo se observa el desarrollo de este tipo de aprendizaje en países de Latinoamérica?
Se observa con gran interés, particularmente lo que sucede en Argentina, México y Chile. En estos tres países hay magníficos equipos trabajando y una introducción de e-learning igual de rápida y eficaz que en Europa.
En cuanto al sistema universitario Latinoamericano, ¿cree que está preparado para adaptarse debidamente a la educación online?
La pregunta es demasiado amplia. Depende muchísimo del país y del centro educativo del que se hable. Para serle más específico, considero que cuanto más políticamente independiente sea la institución universitaria que adopte e-learning, y cuanto más deba depender de sus propios resultados económicos para autofinanciarse (sin esperar subvenciones ni ayudas estatales), tanto mejor será la implantación y la calidad docente.
Lo mismo ocurre en USA y en países de Europa: ¿cuáles son los más prestigiosos centros educativos y los que mejor e-learning están produciendo? Los que más deben espabilarse por sí mismos. Sucede también con las naciones: ¿por qué el modelo soviético acabó descomponiéndose? Porque papá Estado protegía demasiado a las organizaciones y las ponía en la selva del mercado abierto.
¿Hasta qué punto el aprendizaje en línea afecta a los centros de enseñanza y al sistema de formación tradicional? ¿De qué manera lo hace?
Los afecta radicalmente. Obliga a formularse preguntas que hace siglos no nos hacíamos y que, incluso, nos asustan un poco: ¿Cómo aprendemos los seres humanos? ¿Qué nos motiva? Los profesores, ¿nos enseñan o más bien nos hacen descubrir? ¿Qué pasará con los maestros que no intenten comprender este nuevo canal.
¿Considera que la falta de control y validación de los programas educativos virtuales afectan la credibilidad de este sistema?
Sí, es cierto que afectan negativamente, pero es sólo cuestión de tiempo que se haga bien. Este sistema es demasiado nuevo aún para pretender que su control y homologación absoluta esté bien implementado. Es muy pronto. Pero se irá haciendo, no le quepa duda, porque los propios consumidores ya empiezan a exigirlo.
¿Es necesaria la aplicación de un mix de modalidades a la hora de capacitar y enseñar a los alumnos o considera que la modalidad a distancia no necesita de ese soporte?
Yo soy totalmente partidario del mix (del blended learning, como se le llama ahora). E-learning es un complemento y una ayuda verdaderamente potente para la docencia, pero algo de contacto físico siempre será importante e insustituible: las personas necesitamos conocernos cara a cara, y eso no creo que cambie por más sofisticadas que sean las tecnologías. Yo le llamo respirarnos. Lo que también es cierto es que un 20% presencial - 80% virtual puede bastar (imagínese el cambio que supone eso).
¿Cómo observa el hecho de que algunas empresas prefieren evaluar las plataformas de e-learning ofrecidas desde las universidades a las que ofrecen las empresas proveedoras?
Lo veo lógico: la docencia se asocia con la universidad. Esto cambiará (o seguirá igual) en función de lo competitivos que sean unos y otros. Las plataformas que se usarán más serán las más eficaces, provengan de donde provengan.
Babot fue contundente al sostener la idea de que la vertiente tecnológica que producirá crecimientos más sostenibles a largo plazo, será el e-learning. Asegura que siempre que se haga bien, el aprendizaje online probablemente abarate la formación, la universalice, la haga mucho más accesible, ubicua y asequible para diferentes clases sociales.

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