La OCDE constata avances en el empleo en España, pero alerta sobre desempleo y salarios estancados

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La OCDE detecta avances en la creación de empleo en España, pero advierte de dos problemas persistentes: una tasa de paro elevada y unos salarios que no recuperan lo perdido tras la pandemia. Es la conclusión central del informe Perspectivas del empleo de la OCDE 2026, divulgado este martes por el organismo con sede en París.

Empleo en crecimiento, pero el paro sigue alto

Según la OCDE, el mercado laboral español continuó consolidándose en 2026, con una tasa de paro que bajó hasta el 10,3% en mayo, frente al 10,6% del año anterior. Pese a esa mejora, el desempleo continúa siendo el reto principal: es la tasa más alta entre las economías principales de la OCDE y supera con creces la media del club, situada en el 4,9%.

El informe también apunta al aumento de la ocupación entre las personas de 15 a 64 años, cuya tasa alcanzó el 67,3% en el primer trimestre de 2026, 0,7 puntos porcentuales por encima del año anterior. Sin embargo, ese indicador se mantiene todavía 4,8 p.p. por debajo de la media de la OCDE. La tasa de actividad marcó un máximo histórico del 75,1%, acercándose al promedio del organismo.

Salarios reales estancados

La OCDE subraya que el crecimiento salarial en España sigue siendo limitado. Aunque los salarios reales aumentaron un 2% en el último año, permanecen un 2% por debajo de su nivel del primer trimestre de 2021, lo que sitúa a España entre los países de la OCDE donde más han caído desde la pandemia.

El informe reconoce que las subidas del salario mínimo han protegido a los trabajadores con menores ingresos frente a la inflación, pero señala que la combinación de una productividad laboral estancada durante la última década y una posible reaparición de presiones inflacionarias a corto plazo hace poco probable una recuperación de los salarios reales durante 2026 y 2027.

Empresas más reactivas ante la desaceleración

Otro hallazgo del informe es el cambio en la conducta empresarial: la proporción de compañías que no recortan plantilla cuando empeoran las condiciones ha caído del 8,9% en el cuarto trimestre de 2019 al 4,3% en el primer trimestre de 2026. La OCDE interpreta esto como una mayor reactividad de las empresas españolas frente a los vaivenes económicos.

Desigualdad entre regiones

La OCDE también alerta sobre la elevada desigualdad regional en el mercado laboral. En 2024, la brecha de paro entre territorios fue notable: Melilla registró una tasa del 28,3%, mientras que Gipuzkoa quedó en el 6,4%. Ese contraste ilustra cómo las oportunidades laborales dependen en gran medida del lugar de residencia.

Estas diferencias se reflejan en los ingresos. El informe muestra que la renta disponible mediana en Madrid supera en más de 1,4 veces la de la región con menor nivel, Almería. La OCDE advierte de que quienes viven en zonas de bajos ingresos tienen menos probabilidades de ascender en la escala de ingresos y enfrentan un mayor riesgo de estancamiento.

Impacto de la reforma laboral de 2022

La organización valora la reforma laboral de 2022 por su efecto en la contratación. La limitación del uso de contratos temporales contribuyó a una caída significativa de esa modalidad contractual.

Frente a las críticas que temían un traslado masivo hacia los contratos fijos-discontinuos, la OCDE señala que la reforma ha impulsado la creación de un mayor número de empleos indefinidos no intermitentes, lo que mejora la calidad de la contratación en términos de estabilidad.

En conjunto, el informe describe un mercado laboral con avances claros en ocupación y actividad, pero con desafíos estructurales —paro elevado, salarios estancados y fuertes desigualdades territoriales— que condicionan la recuperación plena del bienestar laboral en España.

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