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- Huelga en el primer día: presencia pero sin paro total
- Sin PISA: la radiografía internacional queda fuera
- Informe de la OCDE y el reto de financiar la complejidad
- Condiciones materiales: calor en las aulas y más espacios de acogida
- Recursos anunciados, pero insuficientes para el profesorado
- Cambios en currículo y en la evaluación terminal
El curso 2026-2027 comienza este martes en Catalunya entre protesta docente y cambios normativos. Más de 1,6 millones de alumnos se incorporan a las aulas en un contexto marcado por una huelga simbólica, debates sobre recursos y nuevas medidas educativas.
Huelga en el primer día: presencia pero sin paro total
Sindicatos como Ustec y la CGT han convocado movilizaciones para el arranque del curso, que buscan visibilizar el malestar del profesorado. En una consulta previa, el 65% del profesorado rechazó los acuerdos alcanzados con la Generalitat en marzo y mayo.
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Las escuelas permanecerán abiertas: la huelga no plantea el cierre de centros y se han fijado servicios mínimos —un docente por cada tres aulas—. No habrá una gran manifestación unitaria, sino acciones descentralizadas en distintos territorios, algunas a primera hora que podrían complicar la movilidad urbana.
Desde las asambleas de centro, el mensaje de los docentes es nítido: la queja principal no gira tanto en torno al salario como a la insuficiencia de recursos para atender la complejidad creciente de las aulas.
Sin PISA: la radiografía internacional queda fuera
La publicación de los resultados de las pruebas PISA ha llegado sin Catalunya: la comunidad quedó excluida por un error técnico, según las fuentes oficiales, lo que deja al sistema educativo catalán sin esa evaluación comparada internacional.
En su lugar, la nueva Agència de Prospectiva i Avaluació de l’Educació (APE) presentará en diciembre los resultados de las pruebas propias realizadas durante el curso 2025-2026. La APE, definida como independiente, sustituye al antiguo Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo y asumirá el control de la calidad de esas mediciones.
Informe de la OCDE y el reto de financiar la complejidad
En julio, la OCDE entregó a la Generalitat el informe Improving Learning Outcomes in Catalonia, Spain, fruto de un convenio de cuatro años. El documento plantea que los mecanismos de financiación no siempre recogen con precisión las necesidades reales del alumnado.
La OCDE también advierte sobre la variabilidad en la capacidad de gestión a escala local, lo que dificulta la aplicación homogénea de políticas. Recomienda reforzar la planificación del sistema para adaptarse mejor a cambios demográficos, económicos y tecnológicos.
Condiciones materiales: calor en las aulas y más espacios de acogida
El inicio del curso llega con temperaturas estivales y con la climatización de muchos centros aún pendiente. El president Salvador Illa anunció que próximamente presentará un plan para abordar la situación.

Entre las cifras que ha dado la Conselleria, destaca la ampliación de las aulas de acogida: se han incorporado 500 nuevas dotaciones, que elevan el total a 2.141, para facilitar la incorporación inicial del alumnado extranjero o recién llegado al sistema.
Recursos anunciados, pero insuficientes para el profesorado
Más de un 30% del alumnado requiere apoyo educativo específico, según los datos citados por el Departament. Para hacer frente a esta realidad, el acuerdo de mayo prevé la incorporación de 6.400 profesionales en cuatro años.
Además, se ampliará el programa de detección de necesidades de aprendizaje (APPA) —hasta ahora en 1.º y 3.º de Primaria— también a 5.º, y se crearán 204 plazas nuevas en centros de educación especial. Aun así, las asambleas docentes consideran que las medidas son insuficientes frente a un problema estructural.
Cambios en currículo y en la evaluación terminal
El Departament ha anunciado que en septiembre publicará orientaciones sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en los centros, incluyendo instrucciones específicas para el Treball de Recerca (TR) de Bachillerato. Este curso, el TR dejará de contar como un 10% de la nota final y pasará a computar como una asignatura más.
En 4.º de ESO se elimina el trabajo por ámbitos: cada materia deberá impartirse de forma independiente. El alumnado deberá elegir entre Matemáticas A o B, según su preferencia por una futura vía científico-técnica o no. En Bachillerato estrena, además, una polémica fusión de las ciencias en 1.º, que ha suscitado debate entre docentes y expertos.
En Primaria se retrasa la entrega del primer ordenador: pasará de 5.º a 6.º curso.
El curso, por tanto, arranca con cambios normativos, propuestas de refuerzo y un profesorado que reclama respuestas estructurales. Las próximas semanas marcarán si las medidas anunciadas alivian las tensiones o si las protestas y las propuestas de la OCDE y la APE obligan a redoblar esfuerzos.











