Mostrar resumen Ocultar resumen
Un grupo de familias de la escuela pública catalana ha alzado la voz contra la convocatoria de una huelga prevista para el primer día de curso, al considerar que los menores no deben quedar atrapados en un conflicto laboral. En un comunicado público solicitan medidas urgentes para proteger a los niños y promover vías de diálogo entre las partes.
Petición de intervención y protección de menores
Las familias reclaman la actuación de la Sindicatura de Greuges de Catalunya para evaluar si se están vulnerando los derechos de los menores y para instar a la administración y a los representantes sindicales a buscar fórmulas de negociación que reduzcan el impacto sobre los alumnos.
Cataluña: huelga en la vuelta al cole y boicot a colonias tensan confianza entre familias y docentes
6 millones para Agroinnpulso: el Ministerio de Agricultura refuerza la innovación agroalimentaria

En su texto subrayan que no piden que los docentes renuncien a sus derechos sindicales. Insisten, eso sí, en que los adultos cuentan con mecanismos —sindicatos, recursos administrativos y vías legales— que los menores no tienen. «Los niños dependen de nosotros», concluyen.
Salidas y colonias: un nuevo foco de conflicto
Más allá de la huelga del inicio de curso, muchas familias muestran preocupación por las salidas y colonias escolares, que durante años han sido parte habitual de la programación educativa y ahora se convierten en un punto de choque. Un boicot promovido por parte del profesorado como medida de presión ha roto consensos y amenaza con dejar consecuencias a largo plazo.
Lidón Gasull, directora de las Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Catalunya (aFFaC), que reúne a más de 2.400 asociaciones, alerta de que si el Departament d’Educació i FP no actúa estas actividades podrían terminar externalizándose, al igual que pasó en su día con los comedores escolares. Gasull advierte del riesgo de que las colonias pierdan su carácter público y pasen a gestionarse desde iniciativas privadas.
Posturas enfrentadas entre familias y profesorado
Parte de las familias comparte las reivindicaciones docentes pero considera que suspender salidas y colonias supone cruzar una línea roja. Temen que esta medida amplíe la brecha entre la escuela pública y la educación privada-concertada, cuyos centros seguirían ofreciendo excursiones y viajes con normalidad.
También hay críticas hacia la aparente inacción de la administración, en un conflicto que, según las familias, los docentes llevan advirtiendo durante meses y que ahora pasa de amenaza a realidad con el inicio del curso.
Impacto en el sector del ocio educativo
Pep Montes, gerente de la Associació Catalana d’Empreses del Lleure, l’Educació i la Cultura (Acellec), describe un panorama preocupante: el boicot, impulsado por docentes y no tanto por los sindicatos, está provocando que muchas escuelas renuncien a organizar actividades. Montes señala que el otoño «se da por perdido» y que las cancelaciones no son totales porque la concertada, la privada y algunas públicas mantienen reservas.

El sector calcula «una caída, como mínimo, del 70%» en la actividad del primer trimestre, una previsión que pone en riesgo especialmente a las empresas más pequeñas. Por ello, desde Acellec reclaman al Govern la incorporación formal de las colonias al sistema educativo, para otorgarles mayor estabilidad y protección.
Reclamaciones de consenso y marco estable
La Fundación Pere Tarrés considera paradójico que una reivindicación legítima destinada a mejorar la enseñanza prive a los menores de experiencias formativas. La entidad rechaza que los alumnos se conviertan en una herramienta de presión o en una «moneda de cambio» en las negociaciones.
La fundación pide un acuerdo entre las partes que permita desbloquear la situación y urge al Govern a blindar las colonias escolares como una herramienta educativa del país, dotándolas de reconocimiento y de un marco estable que evite su desplazamiento hacia la gestión privada.











