Mostrar resumen Ocultar resumen
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó en San Martín de la Vega un plan estatal de fertilizantes diseñado para reforzar la autonomía alimentaria y reducir la dependencia exterior del sector agrícola. La iniciativa combina ayudas económicas ya convocadas con medidas técnicas y regulatorias orientadas a aumentar la eficiencia y la sostenibilidad.
En el acto, al que también asistió el ministro de Agricultura, Luis Planas, Sánchez calificó la propuesta como un proyecto de soberanía alimentaria y autonomía estratégica. Subrayó además que el Ejecutivo ha respaldado al campo en crisis recientes y defendió que las políticas públicas han protegido a los agricultores “con hechos y no con palabras”.
Beneficiarios y paquete de ayudas
Ayuda de hasta 1.000 euros para familias con menores y personas mayores vulnerables
La profesora Carme Panchón: la selectividad puede abrir puertas, pero no define quién eres ni tus límites
El Gobierno ha publicado la lista de beneficiarios de las ayudas para la compra de fertilizantes: son 425.000 agricultores incluidos en un programa dotado con más de 600 millones de euros. Según Sánchez, el objetivo es ofrecer una respuesta estructural a tensiones temporales y avanzar hacia una agricultura menos dependiente del exterior.
Para ejecutar el plan se ha constituido un grupo de trabajo interministerial. Está previsto abrir diálogo con las administraciones autonómicas y locales y completar el diseño antes del primer trimestre de 2027, según el presidente. El Ejecutivo habla de recursos, calendarios y medidas concretas, y de dar prioridad a la voz del agricultor en su desarrollo.
Por qué se impulsa ahora
El alza de precios de los fertilizantes desde la invasión de Ucrania ha sido central en el argumento oficial. El ministro Planas recordó que el coste subió alrededor de un 60% desde febrero de 2022 y añadió que el conflicto en Oriente Medio ha supuesto un incremento adicional cercano al 30%.
Como respuesta inmediata, el Gobierno ya compensó anteriormente a 241.000 productores con 300 millones de euros. Con las ayudas vinculadas al reciente conflicto —mencionado por el Ejecutivo como el ocurrido en Irán y en la región—, el montante destinado a la compra de fertilizantes se eleva ahora a 665 millones. En total, desde el inicio de las tensiones en Oriente Medio se han movilizado cerca de 1.000 millones para apoyar al sector primario.
Planas insistió en que la solución no pasa solo por transferir fondos. “Hace falta un sistema de fertilización más eficiente”, afirmó, y defendió el impulso a la investigación, la tecnología y a prácticas que reduzcan las dosis necesarias, así como un retorno controlado a fórmulas orgánicas y el desarrollo de bioestimulantes.
Qué incluye el plan
El paquete nacional se alinea con el plan de acción sobre fertilizantes de la Unión Europea e integra varias líneas de trabajo:
Promoción de la agricultura de precisión y herramientas digitales para ajustar las dosis de abono por parcela. Refuerzo del asesoramiento técnico a las explotaciones y difusión de prácticas que mejoren el aprovechamiento de nutrientes.
Impulso a la investigación de nuevas variedades y al desarrollo de bioestimulantes. Además, el plan apuesta por fomentar la producción de fertilizantes a partir de hidrógeno y amoniaco verde, aprovechando fuentes como el biogás, los digestatos y otros subproductos.
También contempla cambios regulatorios para facilitar el uso seguro de residuos y materias primas secundarias como fuentes de nutrientes. En el apartado de gobernanza, se prevé crear un sistema nacional de información sobre el mercado de fertilizantes y establecer una mesa de crisis que permita respuestas rápidas ante nuevas perturbaciones.
Expectativas y plazos
El Ejecutivo plantea que, con estas medidas combinadas, España reduzca su exposición a fluctuaciones internacionales y mejore la competitividad del sector agroalimentario. Sánchez confía en que el plan permita mantener opciones para que el país siga siendo una potencia en este ámbito.
Queda ahora por concretar la interacción con comunidades autónomas y agentes del sector, y completar el calendario operativo antes de 2027. El Gobierno presenta la iniciativa como una mezcla de apoyo inmediato y transformación a medio plazo del modelo de fertilización.












