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La Generalitat de Catalunya ha incorporado drones a la Inspección de Trabajo para vigilar fincas agrícolas durante la campaña de recogida de fruta y detectar posibles irregularidades laborales. La medida, presentada este lunes en Lleida, busca reforzar la prevención frente al aumento de riesgos por las altas temperaturas.
Programa piloto y primeros vuelos
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El conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, anunció un programa piloto que pone a disposición de los inspectores aeronaves no tripuladas. Según el departamento, los drones facilitarán las comprobaciones en el terreno y permitirán detectar con mayor rapidez posibles incumplimientos, desde faenas en horas inapropiadas hasta fallos en sistemas de seguridad.

Este lunes, a las nueve de la mañana, despegó el primer dron sobre la comarca del Segrià, en una puesta en marcha que complementa las visitas presenciales de la Inspección.
Un recuerdo que condiciona la intervención
La iniciativa llega tras la muerte el pasado verano de un temporero en Alcarràs. Gheorgue Vranciu, de 61 años y de origen rumano, falleció por un golpe de calor alrededor de las tres de la tarde, con temperaturas cercanas a los 41 grados. Tras la investigación, Treball sancionó a la empresa donde trabajaba por negligencia.
El conseller señaló que la introducción de nuevas tecnologías pretende reducir la probabilidad de que se repitan tragedias de este tipo.
Más instrumentos de control y cifras
Además de los drones, la Inspección ha incorporado equipos específicos para medir las condiciones ambientales, en concreto aparatos de medición del estrés térmico y de temperatura. Estas herramientas permitirán evaluar riesgos in situ y documentar posibles infracciones.

En la última campaña, la autoridad laboral realizó 662 actuaciones relacionadas con la exposición a temperaturas extremas en toda Catalunya, un aumento del 38,8% respecto a la campaña anterior. En la mitad de esas intervenciones se detectaron irregularidades y se impusieron sanciones por un total de 700.774 euros.
Medidas preventivas y coordinación
El Govern también ha intensificado la comunicación con empresas. Hace una semana el Departament envió cartas a 11.436 empresas del sector agrícola recordándoles sus obligaciones en materia de prevención de riesgos y vigilancia de la salud. El envío se distribuyó por provincias: 5.345 en Barcelona, 2.421 en Lleida, 1.924 en Tarragona y 1.746 en Girona.
Protocolo y recomendaciones prácticas
En abril, Sàmper suscribió un nuevo protocolo junto a patronales, sindicatos y federaciones municipales para reorganizar el trabajo y reducir riesgos durante los meses de más calor. El acuerdo insta, entre otras cosas, a las administraciones locales a replantear horarios de obras públicas para evitar las horas de máxima temperatura, adelantando o retrasando trabajos cuando sea necesario.
El conseller subrayó en el comunicado que «las altas temperaturas, como consecuencia del cambio climático, han venido para quedarse y tenemos que poner todos los medios que estén a nuestro alcance para evitar que ninguna persona trabajadora sufra un riesgo o accidente evitable».
De la sequía a la vigilancia laboral
Los drones ya se habían empleado en episodios de sequía para supervisar el cumplimiento de restricciones en el uso del agua. Ahora se integran en las labores de la Inspección como una herramienta adicional para proteger la salud de las personas trabajadoras del campo durante la campaña de fruta.












