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Las organizaciones empresariales han colocado en la agenda de la negociación colectiva la revisión de las ayudas salariales que complementan la baja médica. El movimiento, que ya se percibe en varias provincias y sectores, amenaza con reducir la protección salarial que muchos trabajadores reciben durante una incapacidad temporal.
Qué cubren esos complementos y quiénes los reciben
Por ley, en España los primeros tres días de una baja por enfermedad no generan salario. Si la ausencia se extiende, la prestación pública sustituye una parte del sueldo: tras esos tres días se percibe el 60% del salario y, según la normativa consultada en el último convenio, ese porcentaje sube al 70% a partir del día 21.
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Sin embargo, la práctica más extendida en los convenios es complementar esa prestación. Aproximadamente 8 de cada 10 asalariados del sector privado cuentan con algún mecanismo pactado que suple la caída de ingresos. Las fórmulas habituales son, por ejemplo, abonar el 100% del salario desde el primer día o garantizar un 80% a partir del cuarto día.
Una iniciativa empresarial que se extiende
Fuentes sindicales y empresariales describen una presión creciente en las mesas de negociación. Desde oficinas y tiendas en Lleida hasta cines en Barcelona o mayoristas de alimentación en Catalunya, las patronales plantean rebajar o acotar esos complementos para desincentivar el absentismo por enfermedad.
Responsables de UGT y CCOO en Catalunya aseguran que el asunto aparece con frecuencia en las negociaciones que gestionan y lo califican como una ofensiva generalizada por parte de las empresas.
Qué alternativas proponen las empresas
Los planteamientos sobre la mesa buscan limitar el coste empresarial o condicionar las ayudas. Entre las opciones que suelen aparecer están:

- Reducir el porcentaje que abona la empresa durante la baja (por ejemplo, pasar del 100% al 80%).
- Acortar el periodo en el que la empresa complementa la prestación pública (empezar a pagar el complemento solo a partir de la segunda semana).
- Introducir penalizaciones por recaídas o sucesivas bajas en un mismo año (complemento solo para la primera baja del año, no para las siguientes).
Contexto: cifras y causas del aumento de las bajas
Los datos apuntan a un incremento del porcentaje de trabajadores que faltan al puesto por motivos médicos. Según la EPA del segundo trimestre de este año, el 4,6% de los empleados no acudió a su trabajo por razones de salud, frente al 2,6% registrado hace una década.
Las explicaciones que suelen citarse son variadas: envejecimiento de la plantilla, saturación de la atención primaria y listas de espera, secuelas y cambios en la percepción de la salud tras la pandemia —incluida la salud mental—, y también un posible aumento del fraude en un periodo de bonanza económica.
Desde organizaciones empresariales como Pimec defienden que parte de la estrategia busca frenar el uso indebido de los complementos, aunque reconocen el riesgo de que medidas restrictivas perjudiquen a personas con enfermedades crónicas o recurrentes.
Reacción política y sindical
El debate ha trascendido el plano laboral: figuras políticas han cuestionado el sistema de bajas y la cobertura salarial, lo que ha amplificado la discusión pública. Las patronales consultadas admiten que ese ruido político complica una negociación que intentaban manejar con discreción.
Los sindicatos sitúan los complementos por incapacidad temporal como una línea roja en muchas negociaciones. No obstante, en determinados acuerdos relevantes sí se han producido cesiones a cambio de mejoras salariales u otras condiciones laborales.
Un ejemplo y la situación real en los convenios
Un caso reciente es el convenio de hostelería en Catalunya, que cubre a cerca de 300.000 trabajadores y se renovó hace menos de un año. En ese pacto se aceptó condicionar el derecho a complementos por enfermedad común a empleados con al menos 180 días de antigüedad en la empresa, a cambio de un aumento salarial pactado del 15% repartido en cuatro años.
Fuentes de ambos lados señalan, sin embargo, que los acuerdos que finalmente recortan complementos siguen siendo la excepción. Las patronales suelen plantearlo como punto de negociación, pero a menudo retiran la propuesta si su persistencia pone en peligro otros avances en los convenios.
¿Dónde se está discutiendo esto ahora?
El tema figura en mesas provinciales y sectoriales a nivel estatal y autonómico. Sindicatos citan ejemplos recientes en supermercados, comercio general, fotografía, pescado congelado, aparcamientos y garajes, limpieza de edificios públicos, clubes de natación y transporte de mercancías, entre otros.
La negociación colectiva seguirá siendo el escenario en el que se decidirá si estos cambios se implantan de forma generalizada o quedan limitados a casos puntuales. Para los trabajadores, la discusión determina en buena medida cuánto cubrirán las empresas cuando tengan que ausentarse por motivos de salud.












