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Las bajas laborales por problemas de salud mental se han incrementado desde la pandemia y han convertido a este asunto en un foco de debate entre profesionales, pacientes y responsables sanitarios. Mientras algunos reclaman un mayor control, la Asociación Española de Neuropsiquiatría (AEN) alerta de que vigilar más las bajas puede estigmatizar a las personas y pasar por alto causas laborales estructurales.
Un aumento que provoca controversia
Los episodios de incapacidad temporal vinculados a trastornos mentales se han duplicado en España desde la llegada del covid-19, según los datos manejados por distintos colectivos. Ese incremento ha reabierto preguntas sobre si existen fraudes y sobre quién debe decidir la concesión o la prórroga de una baja.
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En este contexto, una psicóloga clínica con amplia trayectoria ha pedido que los pacientes cumplan con sus obligaciones, una frase que refleja la posición de quienes reclaman mayor supervisión y control administrativo.
La AEN defiende la evaluación en primaria y rechaza culpar a los pacientes
Iria Domínguez, responsable de la AEN en Catalunya, sostiene que la valoración de una baja debe depender del equipo interdisciplinario de Atención Primaria. Según Domínguez, introducir a los psicólogos referentes de los ambulatorios como decisores exclusivos sería desconocer el trabajo comunitario de Primaria y podría fomentar una mirada culpabilizadora hacia quienes solicitan protección.
La AEN insiste en que muchas veces las dificultades no nacen del individuo sino de las condiciones laborales. En su opinión, las condiciones laborales pueden ser abusivas —por inestabilidad, precariedad o dinámicas de equipo— y eso agrava tanto la salud física como la mental de las personas trabajadoras.
Críticas al ICAM y petición de independencia
La asociación también ha cuestionado el funcionamiento del Institut Català d’Avaluacions Mèdiques (ICAM), al que atribuye “disfunciones” y dependencia de criterios económicos. AEN reclama que las evaluaciones del ICAM sean independientes y no se rijan por prioridades economicistas.
Organizaciones como SanaMente han denunciado casos de pacientes que, pese a contar con informes psiquiátricos desfavorables, se han visto forzados a reincorporarse antes de tiempo, según las quejas recogidas por estos colectivos.
Medidas preventivas y de protección social
Para la AEN, la baja laboral es en muchos casos la única medida urgente de protección a disposición de un trabajador ante una adversidad, ya sea por una dolencia física o por una crisis personal. Desde esta perspectiva, no todo malestar precisa un diagnóstico formal para justificar la necesidad de un período de recuperación.

El organismo propone reforzar la protección social como estrategia preventiva. Entre las medidas planteadas figura una combinación de cambios laborales y permisos que favorezcan la conciliación y el cuidado.
- Reducción de la jornada laboral.
- Ampliación de las bajas por maternidad y paternidad.
- Permisos por cuidado de menores, personas mayores o dependientes, incluso si no existe vínculo familiar directo.
El debate central
El choque entre quienes piden controles más estrictos y quienes alertan del riesgo de culpabilizar a las personas refleja una tensión mayor: cómo equilibrar la protección de la salud y la integridad del sistema con la necesidad de evitar fraudes y abusos. Para la AEN, mejorar las condiciones de trabajo y asegurar evaluaciones independientes son pasos clave para abordar el problema sin estigmatizar a los afectados.












