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Cuatro años después de terminar su formación, los egresados de las áreas de salud, ingeniería y tecnología registran las mejores trayectorias laborales, según la última edición del U‑Ranking. El estudio sitúa a Medicina en el primer puesto y evidencia contrastes marcados entre titulaciones con alta demanda y aquellas con peor adecuación al empleo.
Medicina, con resultados sobresalientes
El informe —elaborado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie)— evalúa la inserción laboral de los graduados del curso 2019-2020 a los cuatro años de su titulación. Publicado este jueves, combina tres indicadores: la tasa media de afiliación a la Seguridad Social, la adecuación del trabajo al nivel universitario y la base media de cotización como aproximación salarial.
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Según esos criterios, los titulados en Medicina presentan una tasa de afiliación del 95,3%, una adecuación empleo‑estudios del 99,7% y una base media de cotización de 44.153 euros, cifras que la sitúan como la carrera con mejores resultados laborales.
Qué carreras completan el top
Junto a Medicina, otras titulaciones sanitarias y varias ingenierías figuran entre las más empleables. No todas coinciden con las que más estudiantes atraen, pero muestran alta incorporación y correspondencia entre formación y puesto.
- Top 10 de empleabilidad: Medicina; Enfermería; Odontología; Farmacia; Ingeniería de computadores; Ingeniería de organización industrial; Ingeniería civil; Ingeniería de telecomunicación; Ingeniería eléctrica; Ingeniería de la energía.
Además, aparecen bien posicionadas áreas como Óptica y optometría, Podología, Veterinaria, Fisioterapia, Logopedia, Biomedicina, Bioquímica y Nutrición humana y dietética. El sector digital también destaca: desarrollo de software y aplicaciones, Informática, diseño y administración de bases de datos y redes, Estadística y desarrollo de videojuegos.
Grados con transición laboral más difícil
El estudio identifica, sin embargo, titulaciones que muestran una menor adecuación entre las ocupaciones que desempeñan sus egresados y el nivel universitario. En varios casos la dificultad no es tanto encontrar empleo como obtener puestos acordes al título.

Entre los diez campos con peores resultados se mencionan Conservación y restauración, Comercio, Historia del arte, Bellas artes, Protocolo y eventos, Criminología, Estudios y gestión de la cultura, Artes escénicas, Turismo y Gestión hotelera. Turismo registra una tasa de afiliación del 71% pero solo un 17% de adecuación; en Gestión hotelera ese indicador cae hasta el 11%.
Qué dicen las carreras más multitudinarias
El U‑Ranking subraya que las titulaciones con mayor número de matriculados no siempre garantizan mejores salidas laborales. Grados como Educación primaria, Derecho, Administración y Dirección de Empresas (ADE), Educación infantil o Psicología concentran muchos egresados pero ocupan posiciones intermedias en la clasificación de inserción.
Esto implica que, pese a existir empleo, la combinación de afiliación, adecuación y cotización resulta menos favorable que en salud, ingeniería o tecnología.
Contexto general del mercado laboral
El informe recuerda que, en conjunto, la formación universitaria sigue aportando ventajas en el mercado de trabajo. En 2025, por primera vez, el número de jóvenes universitarios ocupados superó el millón (1.019.015).
La tasa de paro entre los jóvenes de 22 a 29 años con estudios universitarios se redujo hasta el 11,1% en 2025, frente al 17,9% de quienes no tienen ese nivel de formación, según la Encuesta de Población Activa del INE. Además, crece el empleo en ocupaciones altamente cualificadas —directivos, perfiles científicos e intelectuales y técnicos de apoyo— y el subempleo entre titulados ha bajado hasta situarse en torno al 22%, desde el 33,2% registrado en 2015.
Conclusión y reto
El U‑Ranking concluye que la universidad mantiene su papel favorable en la inserción laboral, aunque plantea un desafío claro para las facultades: consolidar y extender las mejoras en empleabilidad, especialmente en los campos donde la adecuación entre titulación y trabajo sigue siendo baja.












