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En el primer día de curso, marcado por una huelga docente y la polémica por los resultados del informe PISA, la consellera de Educación y FP, Esther Niubó, anunció la apertura de un nuevo proceso de debate para diseñar la hoja de ruta educativa de Cataluña para la próxima década. La convocatoria busca incorporar a familias, profesorado y equipos directivos, además de sindicatos, aunque aún no hay calendario ni lista cerrada de participantes.
Un contexto tenso que explica la urgencia
El anuncio llega en una jornada complicada: los docentes han iniciado una huelga para reclamar la reapertura de negociaciones con el Departament y, al mismo tiempo, se vive la repercusión del golpe que supuso el informe PISA 2025 para España. En Cataluña, los resultados no se hicieron públicos por un «error» del Departament, que omitió al 23% del alumnado con dificultades cuando la OCDE establecía un tope del 5%.
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Ese fallo provocó la dimisión de la segunda al mando del equipo de Niubó y ha mermado la confianza del profesorado y de la opinión pública en la gestión educativa.
Qué propone el Govern y qué aún queda por decidir
Niubó ha dicho que el debate será «transversal» y que hay predisposición de los distintos actores a participar. Aun así, no detalló ni el formato ni las fechas; aseguró que en los próximos días se facilitarán más precisiones sobre cómo se articulará el proceso.
Entre los ejes que deberán abordarse figuran la formación del profesorado, el modelo de escuela inclusiva, los sistemas de acogida y el papel de la lectura en los centros. La consellera defendió que las futuras medidas deben salir de un consenso amplio y riguroso.
Prioridad en lectura y matemáticas
Frente a la mala fotografía general de la comprensión lectora en España, que la OCDE vincula al uso excesivo de pantallas, Niubó anunció que el Departament centrará esfuerzos en reforzar de forma intensiva las matemáticas y la comprensión lectora, a las que definió como saberes transversales imprescindibles.

También avanzó actuaciones para potenciar las bibliotecas escolares, una carencia repetida del sistema. El Govern, explicó, ha optado por retrasar el uso de ordenadores hasta sexto de primaria y pone el acento en la implicación familiar como complemento imprescindible a las políticas en el aula.
Tecnología, móviles y redes: medidas y límites
Cataluña fue pionera en limitar el uso de teléfonos móviles en los centros el curso pasado y ahora introduce restricciones al empleo de inteligencia artificial generativa entre menores de 14 años, una de las novedades del curso. Niubó advirtió, no obstante, que la reflexión debe ir más allá de los dispositivos presentes en clase.
La consellera reclamó la implicación de la sociedad en general: las políticas educativas, dijo, también deben considerar el impacto de las redes sociales y del entorno digital fuera del horario escolar, no solo las normas internas de los centros.
Buscar consensos y ampliar el diálogo
Como ejemplo de medida concreta citó la posibilidad de introducir lecturas obligatorias que ofrezcan referentes compartidos en una sociedad fragmentada. Pero insistió en que cualquier iniciativa debe surgir de un elevado grado de acuerdo entre las partes.
En cuestiones como la inclusión, Niubó apuntó que el diálogo tendrá que extenderse a otras conselleries y administraciones: salud, derechos sociales y las instituciones locales deberán participar si se quiere articular un modelo integrador y coordinado.











