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La caída de la natalidad deja a España con 1,32 millones menos de jóvenes entre 6 y 24 años entre 2026 y 2041, un retroceso del 13,7% que obligará a replantear la organización educativa. Un informe de la Fundación BBVA y el Ivie subraya que la respuesta deberá ser localizada y adaptada a cada etapa educativa.
Un descenso que no será homogéneo
El estudio advierte que la reducción de la población en edad escolar variará mucho según la franja de edad y el territorio. Por ejemplo, la pérdida de alumnado en educación primaria superará el 10%, mientras que en la ESO se prevé una caída del 20,3% y en la secundaria posobligatoria del 23,7%.
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En contraste, el descenso entre quienes pueden cursar estudios superiores será más moderado: un 8,7%. Ese dato tiene peso porque el gasto público por universitario es notablemente superior al de otros niveles: 11.347 euros por alumno en la universidad frente a 5.806 euros en secundaria y FP, y 4.720 euros en infantil y primaria.
Más niños pequeños y necesidad de recursos en infantil
Las proyecciones demográficas también apuntan a un aumento de la población menor de seis años. Los niños de 0 a 2 años crecerán un 18% y los de 3 a 5 un 7,5%.
Ese movimiento implica mayores exigencias en plazas y financiación para la educación infantil. Los autores del informe subrayan que no se puede simplificar la lectura a “menos alumnos, menos gasto”, porque la distribución del alumnado por etapas alterará la demanda presupuestaria.
Ola de jubilaciones y reordenación de plantillas
El envejecimiento del profesorado es otro factor central. En las universidades públicas la edad media del profesorado alcanza los 49,5 años y el 18,7% tiene 60 o más. En secundaria, un 35% del personal docente supera los 50 años.
Los autores sostienen que la previsible ola de jubilaciones ofrece una oportunidad para replantear incorporaciones. En vez de cubrir automáticamente cada plaza por especialidad y ubicación, recomiendan planificar nuevas contrataciones según las necesidades previstas por edad, etapa y territorio.
Diversidad territorial: claves y ejemplos
Las diferencias regionales son marcadas. Todas las comunidades perderán población de 6 a 24 años, pero no con la misma intensidad: la Comunitat Valenciana estima un descenso del 5% y Baleares del 8,6%.
En el extremo opuesto aparecen Cantabria y Extremadura, con caídas cercanas al 23%, y Ceuta y Melilla, donde el retroceso supera el 30%.
El caso de Catalunya
En Catalunya la población de 6 a 24 años bajará un 11,8%, por debajo de la media nacional. La reducción en la enseñanza obligatoria será del 14,4% (frente al 15,4% del conjunto de España), y la de quienes podrían acceder a estudios superiores se quedará en el 5,8%. Al mismo tiempo, la población infantil de 0 a 5 años aumentará un 15,1%.
Medidas propuestas y oportunidades
Lejos de describir un panorama necesariamente negativo, el informe plantea que la disminución demográfica puede servir para mejorar la calidad educativa. Entre las propuestas aparecen la reducción de ratios, el refuerzo de la atención temprana, la lucha contra el abandono escolar y el impulso de la FP.
También se propone fortalecer la formación continua a lo largo de la vida. La reducción de ratios figura en una ley que todavía se está tramitando en el Congreso de los Diputados, recuerdan los autores.
La conclusión principal es clara: las autoridades educativas deben adelantarse y diseñar políticas a medida, con planes flexibles que respondan a la diversidad territorial y a los cambios en la composición por edades del alumnado.












