Francesc Pedró advierte que mantener el nivel en PISA dejaría a España rezagada si otros mejoran

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Un estudio sobre el sistema educativo catalán detecta un estancamiento en rendimientos y una persistente brecha entre alumnos. A pesar de un aumento de recursos en los últimos años, los responsables del análisis advierten que la inversión y la gestión no han sido suficientes para reducir la desigualdad.

Resultados y brechas crecientes

Los datos muestran que Cataluña no ha mejorado y, en algunos aspectos, ha empeorado. Las tasas de graduación en la ESO se han estancado e incluso retrocedido en ciertos perfiles.

Lo más preocupante, señalan los autores, es que el deterioro afecta sobre todo a estudiantes que requieren apoyo adicional. En pruebas internacionales de competencias —como PISA y PIRLS— Cataluña aparece por debajo de la media española y sensiblemente peor que la de la Unión Europea.

En septiembre se conocerán los resultados de PISA 2025, que permitirán comprobar si la tendencia se mantiene.

Más dinero, pero no suficiente

El Departament d’Educació i FP aumentó su presupuesto: en cinco años los recursos subieron alrededor de un 30%. Aun así, el incremento no compensa el crecimiento del número de alumnos con necesidades educativas.

Gráficos y datos de presupuestos educativos en una mesa de trabajo
La inversión del 30% en cinco años no ha sido suficiente para compensar el crecimiento de alumnos con necesidades educativas.

El plan diseñado tras el último informe internacional incluye unas 30 actuaciones y una partida aproximada de 130 millones para 2025-2028. Comparado con países que emprendieron reformas ambiciosas, como Irlanda o Países Bajos, esa cifra es entre cuatro y seis veces inferior.

Gestión, evaluación y foco en la equidad

Más allá del montante, el análisis apunta a fallos de gestión. No se han puesto en marcha mecanismos claros de monitorización y evaluación que permitan saber qué medidas funcionan y por qué.

También se detectaron retrasos en la entrega de recursos: algunos centros de alta complejidad no habían recibido todas las ayudas previstas al terminar el curso. Los responsables subrayan que esto es, en gran medida, un problema de gestión.

Qué funcionaría mejor

Los expertos insisten en que la clave para elevar la media está en identificar tempranamente a los niños con dificultades y actuar de inmediato. Citan experiencias de países como Estonia o Finlandia, donde la detección precoz y la tutoría individualizada han resuelto problemas de aprendizaje en una proporción relevante de escolares.

Docente trabajando individualmente con un alumno en sesión de tutoría personalizada
Países como Estonia y Finlandia demuestran que la detección precoz y tutoría individualizada resuelven problemas de aprendizaje.

La recomendación es clara: no basta con repartir los mismos recursos para todos. La equidad exige financiación adaptada a las necesidades reales de cada alumno y centro.

Propuestas concretas

Entre las medidas planteadas figuran reforzar las mochilas escolares, ampliar el apoyo individualizado y aplicar una financiación diferencial para los centros con mayor complejidad. También se reclama establecer sistemas independientes de evaluación para seguir el impacto de las intervenciones.

¿Puede ayudar la nueva agencia?

La recién creada Agencia de Evaluación y Prospectiva de la Educación podría contribuir a mejorar este panorama, según el informe. Sin embargo, los autores advierten que la eficiencia en la gestión y el uso riguroso de la evaluación serán determinantes para que cualquier aumento de recursos tenga efecto real.

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