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El precio de una entrada para la final del Mundial ha convertido el sueño de asistir en un lujo al alcance de pocos. Desde Buenos Aires, una excompañera del diario El Cronista ha rastreado vuelos y entradas mientras los abultados importes marcan la diferencia entre ver el partido o quedarse en casa.
Entradas, viajes y expectativas
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Las localidades mejor situadas se ofrecían por hasta 20.000 euros, según pudo comprobar esa aficionada, un coste que combinó con la búsqueda de conexiones aéreas desde Argentina hasta Nueva York. Para quienes compraron con antelación, los precios nominales se movieron entre los 1.800 y 7.200 euros.
La comparación con los ingresos habituales ayuda a medir la magnitud del gasto: el salario bruto medio mensual en Estados Unidos ronda los 5.000 euros. Para muchos, acudir a la final no es solo una cuestión de deseo: es también una decisión económica.
Un torneo multitudinario y millonario
Casi todos los partidos del campeonato se han jugado ante estadios llenos. La magnitud del espectáculo ha ido más allá de lo deportivo. El presupuesto de este Mundial ascendió a 8.000 millones de euros, una cifra que anticipa la capacidad económica que tendrán próximas citas, incluida la que España coorganizará en 2030.

Ver fútbol de élite en directo —sea un Mundial, una Eurocopa, una Champions o un derbi— se ha transformado, por la subida de precios, en un bien que para algunos es cotidiano y para otros es un acontecimiento excepcional.
La demanda impulsada por más ricos
El aumento constante de millonarios en el mundo sostiene la demanda de experiencias y productos de lujo. En 2025, esta población creció un 10% respecto al año anterior, según el informe citado.
El estudio del banco UBS sitúa en 57,5 millones el número de personas con un patrimonio superior al millón de dólares (877.000 euros). De ese total, el 40% reside en Estados Unidos. En España, la cifra supera ligeramente el millón de personas, indicando que una parte significativa de la riqueza es de carácter financiero —en torno al 31,4%—. El patrimonio neto medio en España se sitúa alrededor de los 300.000 euros, una cifra condicionada por la valoración del mercado inmobiliario.
Salvo circunstancias extremas —financieras, sanitarias o geopolíticas—, todo apunta a que esta tendencia seguirá al alza. Buena parte del crecimiento futuro vendrá de la expansión de la riqueza en India y China, que juntas suman alrededor del 35% de la población mundial.
¿Qué es el lujo hoy?
La noción de lujo se ha diversificado. Hay quienes pueden permitirse vivir rodeados de comodidades de forma constante. Otros persiguen experiencias puntuales que, para ellos, valen una vida de ahorro: asistir a una final o visitar una isla remota.
Y, a la vez, siguen existiendo placeres que no dependen del dinero. Para muchos, esos pequeños gestos siguen siendo el mayor lujo.












