Menos alcohol entre jóvenes: casi el 40% reduce su consumo y uno de cada cinco ha dejado de beber

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Un conjunto de investigaciones presentadas este lunes en Madrid sitúa al consumo de alcohol entre los jóvenes en un punto de inflexión: varios estudios relacionan el consumo, incluso sin llegar a la adicción, con problemas en la regulación emocional y con déficits cognitivos, mientras que una parte notable de la generación más joven reduce o abandona la bebida. Las conclusiones tienen implicaciones para la prevención y la vida social juvenil.

Qué muestra la evidencia científica

Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid vincula el consumo juvenil de alcohol con dificultades para regular las emociones y con ciertos déficits en funciones cognitivas. Además, los autores detectan cambios en la actividad cerebral que son más marcados en chicos.

Los trabajos fueron presentados en una jornada organizada por Fad Juventud y el Ayuntamiento de Madrid, con la colaboración de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

Patrones de consumo: ¿menos alcohol entre los jóvenes?

Las encuestas incluidas en las investigaciones apuntan a una evolución en los hábitos. Entre los jóvenes de 15 a 29 años que han consumido alcohol:

Gráfico de datos sobre patrones de consumo de alcohol en jóvenes
Las encuestas muestran una evolución clara: 35,6% ha reducido su ingesta y 17,3% ha dejado de beber.

  • El 35,6% declara haber reducido su ingesta.
  • El 17,3% afirma haber dejado de beber.
  • En conjunto, alrededor de seis de cada diez consumen alcohol con alguna frecuencia, ya sea ocasional o habitual.

Estos datos proceden de dos sondeos: uno centrado en discursos sobre la decisión de no beber en Madrid y otro, a nivel nacional, con 1.200 participantes de 15 a 29 años sobre consumo y combinaciones con bebidas energéticas.

Las bebidas energéticas y la mezcla con alcohol

La mitad de los jóvenes encuestados consumen bebidas energéticas. El 17% lo hace de forma habitual y el 33% de manera ocasional.

Entre quienes mezclan alcohol con estos refrescos, el motivo principal es el sabor: casi la mitad dice preferir esa combinación y el 43% considera que la bebida energética mejora el gusto del alcohol. Otros motivos mencionados incluyen la idea de aguantar más tiempo de fiesta (27%) o de potenciar los efectos del alcohol (18%).

Aunque muchos recurren a la mezcla, la percepción del riesgo es alta: tres de cada cuatro jóvenes consideran que combinar alcohol y bebidas energéticas es muy dañino para la salud.

Riesgos asociados y percepción sanitaria

Las bebidas energéticas concentran altas dosis de cafeína y azúcar. El nutricionista Julio Basulto recuerda, en su libro Come mierda, que una lata de 500 ml puede equivaler a tres cafés y a quince sobres de azúcar. Estudios citados por Basulto asocian estas bebidas a insomnio, estrés, estados de ánimo depresivos y nerviosismo.

Lata de bebida energética mostrando su contenido de cafeína y azúcar
Una lata de 500 ml puede equivaler a tres cafés y quince sobres de azúcar.

Respecto a las consecuencias directas del consumo de alcohol entre los jóvenes, alrededor de un tercio dice no haber sufrido problemas. Entre los que sí los identifican destacan:

  • Gastar más dinero del previsto (20%).
  • Problemas de sueño (16%).
  • Tristeza, apatía o falta de ánimo (15%).

Presión social y dinámicas de grupo

La investigación también recoge testimonios sobre la presión para beber. Muchos jóvenes que optan por no consumir explican que deben justificar su decisión y que, en determinados ambientes de ocio nocturno, la ausencia de alcohol se interpreta como un obstáculo para la diversión o la integración en el grupo.

Los encuestados dicen que esa presión es más intensa en edades tempranas y en reuniones numerosas, aunque con el tiempo suele disminuir: con la edad, explican, es más fácil mantener la decisión de no beber.

Qué proponen responsables y expertos

La vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz, destacó la mayor conciencia de la juventud sobre riesgos para la salud y el comportamiento derivados del alcohol. Para Beatriz Martín Padura, directora general de Fad Juventud, los resultados muestran pluralidad de experiencias: junto a consumos habituales hay jóvenes que reducen, abandonan o no inician el consumo, pero muchos siguen percibiendo presión social.

Juan Carlos González Luque, responsable de la unidad de Apoyo de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, advirtió que la prevención no puede limitarse a informar sobre riesgos. Subrayó la necesidad de intervenir en los entornos, las normas sociales y las motivaciones que condicionan el consumo.

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