
En España, más de 690.000 hogares no disponen de acceso a la banda ancha y 730.000 sólo pueden navegar por Internet a menos de 2MB. La brecha digital que separa las zonas rurales y las ciudades sigue creciendo, suponiendo así un riesgo real de exclusión de las tecnologías de alta velocidad para estas áreas.
En este contexto, el Gobierno español a través de su Consejo de Ministros aprobó la inclusión de la banda ancha en el servicio Universal de telecomunicaciones para garantizar que todos los ciudadanos puedan acceder a Internet a la velocidad de un megabit por segundo a partir de enero de 2012.
Esta medida está respaldada por la Unión Europea, quien tiene el objetivo de crear una red de seguridad que evite la exclusión digital.
Fuente: www.cibesur.com