
El enorme abanico de posibilidades de aprendizaje que ofrecen los teléfonos móviles junto con las nuevas tecnologías, sitúan a este tipo de dispositivos en una posición privilegiada en las aulas, si bien hasta hace muy poco eran los grandes proscritos bajo la idea de que distraían al alumno.
El coordinador del proyecto eMadrid, Carlos Delgado, ha destacado la colaboración que favorecen las nuevas tecnologías tanto entre el profesor y el estudiante, como entre los propios estudiantes, con herramientas 2.0 y otras.
De esta forma, se pueden superponer a la realidad informaciones adicionales con unas posibilidades ilimitadas. Poco a poco empiezan a popularizarse aplicaciones como “clickers software” o interacción con elementos del entorno con tecnologías como QR Codes o NFC.
Fuente: www.expansion.com